El aseguramiento de la calidad de las producciones y el incremento de las de ladrillos y cantos para sustituir parte de la demanda de bloques de hormigón, constituyen prioridades en 2021 del Programa de Producción Local y Venta de Materiales de Construcción.
Un objetivo esencial consiste en utilizarlos en las cubiertas sólidas tipo bóvedas y en los extensores de cemento, comentó en exclusiva a la Agencia Cubana de Noticias Tomás Vázquez Enríquez, jefe del plan
Para el año en curso, añadió, es imprescindible lograr que todos los municipios cuenten con capacidades para producir elementos de plástico y los encadenamientos con los centros de investigación y universidades, a fin de mejorar la aplicación de la ciencia, la tecnología y la innovación.
Anunció que se prevé la producción de 28 mil 771 módulos para la construcción de viviendas, de los cuales 12 mil 831 corresponden a células básicas de 25 metros cuadrados de extensión y 15 mil 940 de 70 metros cuadrados de área.
Estas últimas están destinadas a la población para edificar por esfuerzo propio, y más de un 20 por ciento, igual a cinco mil 754 módulos, con vistas a contribuir con obras sociales de los municipios, precisó el directivo.
Opinó que para todo ello, es vital el aprovechamiento de las potencialidades municipales, el uso de materias primas naturales y reciclables, sus capacidades metalmecánicas para mantener la vitalidad de equipos y moldes.
Insistió en que es decisivo que las autoridades administrativas de los municipios, le den la máxima prioridad a la ejecución del Programa de Producción Local y Venta de Materiales de Construcción.
De acuerdo con las proyecciones, en la lista, entre otros, aparece la arena natural, piedra, canto, ladrillos, bloques, mosaicos, baldosas, viguetas, plaquetas, losas, marcos, mesetas, fregaderos, lavaderos, tapas, tanques, mangueras y tubos, conexiones y piezas plásticas, cajas eléctricas y extensores de cemento (fundamentalmente el LC-2 y las tobas zeolíticas) y otros renglones.
El LC-2 contiene 65 por ciento de arcilla calcinada y 35 por ciento de polvo calizo, con lo que se obtiene el cemento de bajo carbono LC-3, logro de la Universidad Central Marta Abreu de Las Villas, y en la actualidad se produce en varios municipios.
En el presente, se investiga la utilización de las cenizas de bambú de la bioeléctrica del central Ciro Redondo, en la provincia de Ciego de Ávila, al igual que las cenizas de los secaderos de arroz para utilizarlas como extensor, de acuerdo con la propia fuente.
Sin embargo, Vázquez Enríquez llamó la atención acerca de la necesidad de reducir los elementos de hormigón, sobre todo en cuanto a bloques se refiere y, por el contrario, elevar la producción de los de barro y el canto, que se utilizarán como elementos de pared y cubiertas de bóvedas, de suma utilidad para las células básicas, con el fin de disminuir el uso del acero.
Una vez aprobadas desde el punto de vista técnico y con el propósito de disminuir el acero, se utilizarán el bambú y otras fibras, en la elaboración de mesetas, lavaderos fregaderos y otros elementos menores.
Es importante también la fabricación de dispositivos para las minindustrias de arcilla, con el objetivo de incrementar las producciones y mejorar su calidad y estética, equipos de producción de elementos plásticos y dirigidos a crear capacidades en todas las jurisdicciones.
A 44 ascendió la cantidad de municipios de más bajos resultados en la producción en 2020: Pinar del Rio (11), La Habana (11), Mayabeque (1), Cienfuegos (4), Sancti Spíritus (1), Las Tunas (1), Holguín (9), Granma (4), Santiago de Cuba (1) e Isla de la Juventud (1).
Con información de ACN












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