Los Comités de Defensa de la Revolución (CDR) en la provincia de Holguín, apoyados en sus más de 700 mil miembros, impulsan conjuntamente con otras instituciones las labores del programa antivectorial y de higienización en los barrios.
Estas actividades, declaró a la Agencia Cubana de Noticias Yosvani López Leyva, coordinador provincial de la organización, están orientadas hacia el incremento de las tareas de limpieza, como parte del apoyo que ofrece la comunidad al sector de la salud para contribuir a reducir los índices de infectación del mosquito Aedes aegypti.
Subrayó que los trabajos voluntarios, que solo se realizaban los segundos domingos de cada mes, ahora se extienden a otros días de la semana para ampliar las acciones de saneamiento, sobre todo en las manzanas de mayor riesgo de contaminación por esa especie de mosquito, transmisor del virus del dengue y de la fiebre amarilla, zika y chikungunya.
López Leyva destacó que las estructuras de cada CDR se encargan de intercambiar y evaluar con las familias la situación epidemiológica local a partir de los barriodebates y la organización de los dúos focales, entre otras tareas prioritarias en el entorno comunitario junto al Ministerio de Salud Pública.
Margarita López Mosquera, vecina de la calle José Antonio Cardet de la capital holguinera e integrante de uno de estos grupos, dijo que esa actividad requiere del apoyo sistemático de la población, para aumentar las visitas a las viviendas con el propósito de verificar el correcto uso de la dosis de abate en los depósitos con agua y realizar la fumigación.
El doctor Alcides Lazo, director provincial de Higiene, Epidemiología y Microbiología, destacó que para el desarrollo de la campaña antivectorial se cuenta con los niveles de combustibles, tanto de diésel como de gasolina, para realizar el proceso de fumigación acorde a la situación que presentan los distintos municipios.
Esta labor dispone a la vez de un batallón de más de 300 efectivos para tareas como fumigar, y otras contenidas dentro de la campaña antivectorial en diferentes zonas del oriental territorio, sobre todo en las de mayores índices de infectación.
Víctor Núñez, operario de fumigación, lamentó que en cada manzana que se fumiga, con una periodicidad de dos días a la semana, se quedan de dos o tres casas sin recibir el tratamiento porque muchas personas dejan cerradas sus viviendas y no colaboran con esa actividad.
Otras se van para sus centros laborales y no dejan las llaves a los vecinos para realizar el necesario proceso de adulticida, puntualizó.
Actualmente organismos e instituciones holguineras como la Central de Trabajadores de Cuba y la Federación de Mujeres Cubanas, junto con los CDR, trabajan en grupos comunitarios que desarrollan actividades de educación y promoción de la salud a través de audiencias sanitarias en las que informan sobre los días de fumigación y la realización del autofocal familiar y laboral.
(Con información de Agencia Cubana de Noticias)












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