Vivir para ver, decía mi abuelo, que no era sabio, pero tuvo tiempo suficiente para comprender la importancia de disfrutar lo que se tiene, en vez de soñar con lo que, aparentemente, puede solucionar nuestros problemas. Él nos inculcaba que lo espiritual siempre ha de estar por encima de lo material.
En uno de tantos encuentros que sostuvimos, José Julián, como lo nombraron sus padres en homenaje a nuestro Apóstol de la independencia, me comentó que no le pueden faltar al ser humano dignidad, estudio, un trabajo decente, y una familia buena y unida.
Para lograr todo eso, se levantaron en armas los cubanos, primero con Carlos Manuel de Céspedes quien, mientras luchaba contra los colonialistas españoles y refiriéndose a Estados Unidos sentenció: ¨de esa tierra no espero nada, ni para ustedes, ni para nosotros; más que males¨.
Después José Martí organizó la Guerra Necesaria de 1895, para ¨evitar a tiempo, con la independencia de Cuba, que se extiendan, los Estados Unidos, con esa fuerza más, sobre nuestras tierras de América¨.
Como la victoria mambisa fue arrebatada por el ejército estadounidense, Fidel organizó la revolución triunfante, que hizo realidad nuestros sueños, puso freno a las ambiciones imperiales y propició la solidaridad que compartimos con la mayor parte del mundo.
Pero mientras aquí se construye un mundo de paz y armonía, con todos y para el bien de todos, la mirada del Norte no se separa de nuestra tierra, desde los tiempos en que allá se libraba la guerra de las Trece Colonias. Primero apoyaron a los gobiernos despóticos, antipopulares, y armaron al ejército que sostenían con modernos pertrechos militares, cursos de oficiales en sus academias y servicios de inteligencia.
Tras las acciones del asalto al cuartel Moncada, el desembarco del yate Granma y las luchas en llanos y montañas, pretendieron apropiarse de la victoria rebelde, como hicieron con la inminente victoria del Ejército Libertador casi al término de la guerra de 1895 contra el colonialismo español. Y para demostrar su poderío, para la creación de la República mediatizada impusieron la Enmienda Platt, mediante la cual podían intervenir en la isla cuando lo quisiesen y se apropiaron de un pedazo de suelo patrio, en Guantánamo, donde mantienen su ilegal base naval, contra la voluntad del pueblo cubano.
Estados Unidos bloquea a Cuba desde hace 60 años, lanza campañas de desinformación, presiona en los organismos internacionales, y además de promover el terrorismo, que ha cobrado tantas vidas humanas y perjuicios a la economía, en abril de 1961 lanzó sus mercenarios por Playa Girón. En el preludio de la invasión, el 15 de abril enviaron aviones con insignias cubanas, que bombardearon las pequeñas bases aéreas de Ciudad Libertad, San Antonio de los Baños y Santiago de Cuba, para aniquilar las pocas naves con que contaba la revolución para su defensa. Al día siguiente, en la despedida de duelo de las víctimas de aquellos arteros ataques, Fidel expresó:
“… lo que no pueden perdonarnos los imperialistas es la dignidad, la entereza, el valor, la firmeza ideológica, el espíritu de sacrificio y el espíritu revolucionario del pueblo de Cuba (…) Eso es lo que no pueden perdonarnos, que estemos ahí en sus narices, ¡y que hayamos hecho una Revolución Socialista en las propias narices de los Estados Unidos! ¨.
El tiempo ha pasado y la revolución cubana sigue su curso, con mayor fortaleza, demostrando que, como escribió José Martí, ¨Las revoluciones hermosas no tienen necesidad de los soldados mercenarios¨. Pero, como los sucesivos gobiernos estadounidenses no han podido salirse con las suyas, a pesar de sus agresiones, actos terroristas y el más férreo y prolongado bloqueo financiero, económico y comercial de la historia; intentan dividirnos, exacerbar los ánimos, separarnos de la revolución y sus dirigentes.
Los cubanos tenemos lo que nos ganamos a golpe de sacrificios, y lo defendemos hasta con las uñas y los dientes, porque aprendimos que la principal característica del socialismo cubano – como lo define el joven historiador Fabio Fernández – es: “La apuesta por el bienestar de la gente, que no es la suma mecánica de bienes materiales, sino, un bienestar entendido como la existencia de un proyecto emancipatorio, que permite la realización plena de los ciudadanos”.
Los que vivimos el pasado neoliberal en Cuba no entendemos de media tintas, ni nos pasa por la cabeza, siquiera, que la solución de nuestros problemas está en la implantación del modo de vida capitalista, a semejanza de EE.UU., además de lo que sabemos por la historia, algo que José Martí resumió de manera tan sencilla: ¨viví en el monstruo y le conozco las entrañas¨.
No resultan para nada atractivas las propuestas de los gobiernos de Brasil, Colombia, Perú, Chile, Honduras y otros, que solo defienden los intereses de los ricos mientras apabullan, desatienden y agreden a los desposeídos, por el mero hecho de reclamar derechos.
En nuestro caso, los sucesivos gobiernos estadounidenses han cambiado su táctica, pero mantienen las mismas pretensiones que comenzaron hace más de 200 años: convertir a Cuba en su patio trasero. Como no han podido con las armas, ni en sus intentos de separarnos del mundo, han creado mecanismos como la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (Usaid), y utilizan los medios globalizados de comunicación, con mayor énfasis, las redes sociales.
¿Un ejemplo concreto? Para dirigir un programa de subversión desde esas plataformas digitales, el gobierno de Estados Unidos contrató a la ONG ´Creative Associates, por 15,5 millones de dólares. Recientemente el diario cubano Granma citó un artículo del periodista norteamericano Tracey Eaton, quien ofreció detalles sobre 22 informes de ´Creative Associates´ entre 2008 y 2012, los cuales reflejan la intención de socavar el orden constitucional en esta isla caribeña.
De acuerdo con el citado artículo, publicado originalmente en el sitio Cuba Money Project, desde 2008 Creative Associates realizó entrenamientos de seguridad contra la vigilancia y estableció cuentas bancarias corporativas en Costa Rica; y en 2009 organizó reuniones informativas en Venezuela y Panamá sobre los preparativos para la primera ronda de viajes a Cuba. También refirió ayuda material y acciones de capacitación a 12 beneficiarios sobre el uso de las tecnologías, en uno de sus intentos de crear ¨líderes¨ de opinión.
En la realización de esos programas se mueve mucho dinero y siempre hay quienes se dejan tentar por el brillo del anzuelo, denigrándose y dándole la espalda a su pueblo. Pero como decía mi querido abuelo: ¨Tiempo al tiempo. Solo hay que vivir para ver¨. Y José Martí aseveró que ¨perdura lo que un pueblo quiere¨.












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